Mi opinión sobre Windows 7

Aunque todavía no he probado la versión final que se pone hoy a la venta en todo el mundo, si he probado las versiones beta y release candite y ambas me han parecido buenas versiones de Windows. Después del desastroso funcionamiento de Windows Vista nos traen otra versión de Windows tres años después y que en realidad es lo que Vista debería haber sido. Tengo que reconocer que no le di demasiadas oportunidades al nuevo sistema, pero las primeras impresiones fueron que no podía funcionar bien en mi ordenador portátil (lo había comprado unos 7 meses antes de que saliese Vista) por la lentitud con la que se abrían y cerraban los programas y que no aportaba nada suficientemente bueno como para valer la pena cambiar, de hecho, bajo mi punto de vista Microsoft cometió varios errores que hicieron la experiencia de usuario peor que la de su anterior sistema operativo. Aquí van algunos ejemplos que ilustran lo que considero fallos de la anterior versión de Windows. El botón de apagado del sistema no es el botón de apagado, sino de suspensión. Para apagar el sistema completamente había que hacer clic en el botón de Windows y al lado del botón “apagar” clicar otra vez en la flechita de la derecha y luego en apagar. Algún ingeniero de Microsoft pensó que realmente era mejor suspender porque el consumo de energía es realmente bajo y el sistema arranca mucho más rápido, pero ¿adivina qué? los usuarios quieren apagar sus equipos, sobre todo si los equipos son portátiles y no están enchufados a la red eléctrica. La característica que más anunciaron en su día era “mostrar ventanas en 3D”, puede que sea bonito, pero no es efectivo, a día de hoy la gente tiene abiertos multitud de programas a la vez, si queremos llegar de una aplicación a otra, probablemente no queramos pasar por todas las aplicaciones que tenemos abiertas hasta llegar a la que realmente queremos usar en ese mismo instante. Otro error grave era molestar al usuario para cambiar cualquier cosa en el sistema, aunque se fuese administrador del equipo. Cambios sencillos en el sistema generaban un aviso al usuario advirtiéndole de los cambios que se iban a producir, algo que molestaba al usuario que terminaba por darle que sí a todo y que además hacían la experiencia un poco peor si cabe. Por último, aunque no sé realmente de quién fue el fallo, si de los desarrolladores de software y controladores de dispositivos o de Microsoft, el caso es que sobre todo en equipos antiguos, los controladores de los dispositivos daban verdaderos quebraderos de cabeza a los usuarios con pantallazos azules y otros errores. Las mejoras de Windows 7 No se cometieron errores tontos como el del botón de apagado, en esta versión, el botón hace lo que dice, apaga el sistema. La barra de tareas ha mejorable considerablemente, ahora se parece más a lo que es el dock en Mac OS X, cada vez que se abre una aplicación aparece el icono de la aplicación, y para ver las distintas ventanas que tengamos abiertas en esa aplicación no tendremos más que pasar el ratón por el icono y luego sobre las distintas ventanas y cada vez que pasemos sobre una ventana, el resto del escritorio se hace transparente, lo que nos permite concentrarnos en lo que importa. También me parece muy útiles las jump list, que nos permiten acceder directamente a algún uso muy común en la aplicación, en un navegador por ejemplo, quizás nos interesa abrir directamente una de las páginas web que más visitamos a la vez que abrimos el navegador. Windows Aero es ahora más efectivo, para mostrar el escritorio cuando tenemos más que ir a la derecha de la barra de tareas y hacer clic. Sí, ya sé que esa función existía en prácticamente todas las versiones de Windows, pero antes era un icono que se mostraba de la misma forma y en el mismo lugar que el acceso directo a las aplicaciones, como podían ser Outlook o Word, separar esta funcionalidad me parece todo un acierto. Si queremos trabajar con una ventana cuando estamos rodeados de multitud de aplicaciones solo tendremos que hacer un shake a la ventana que queramos y el resto se minimizarán. Los avisos no son tan molestos como antes, aunque el sistema de avisos sigue sin gustarme porque deja en manos del usuario que se le muestren más o menos avisos –y es algo que debería de decir el propio Windows– al menos por defecto, sólo muestra los avisos más importantes y los menos importantes los va “guardando” en un pequeño icono de solucionador de problemas, con lo que es menos intrusivo. Si lo comparamos con su competidor directo en el mercado de los Sistemas Operativos, como es Mac OS X, que hace las cosas de una manera más sencilla desde mi punto de vista, sobre todo en temas como mostrar las últimas descartas, integración de carpetas que usamos a diario y la muestra de archivos de amplio uso como un documento Word o PDF, sin la necesidad de tener instalados dichos programas, quizás podríamos decir que le faltan cosas, pero esta vez Microsoft se ha centrado en ofrecer lo más demandado por parte de los usuarios y no es otra cosa que la mejora de rendimientos en equipos cuyas características no eran suficientes para funcionar dignamente en Vista aún siendo relativamente nuevos. La conclusión que saco es que si fuese usuario de Windows XP o Windows Vista, me cambiaría a Windows 7, en el caso de XP porque quizás tiene demasiadas vulnerabilidades y en el de Vista, por la notable mejora de rendimiento.